
24/09/2014 Ya nadie duda de la importancia del lenguaje no verbal, tanto en las relaciones personales como en las profesionales. Son muchos los estudios que han demostrado que adoptar la denominada "actitud de poder" puede marcar la diferencia entre el éxito o el fracaso en el lugar de trabajo.
Si estás preocupado por una próxima entrevista de trabajo, controlar tu lenguaje corporal y las señales no verbales podría ser la solución. El estudio, "Make Yourself Big: How the Body Shapes the Mind" pone de relieve algunos trucos para dominar la imagen que proyectamos y analiza los efectos que tiene en nuestra trayectoria profesional.
"Las personas tienen mucho control sobre su capacidad de estar a la altura de las circunstancias y de demostrar lo mejor de sí mismas o su naturaleza ambiciosa", afirma Amy Cuddy, profesora adjunta de la Escuela de Negocios Harvard y autora del estudio.
“Los seres humanos estamos conectados biológicamente para reflejar nuestros estados de ánimo en nuestro aspecto externo”, dice Cuddy. La especialista afirma que podemos cambiar la impresión que causamos si "pensamos en grande", poco antes de una entrevista o reunión importante.
Todo está en nuestra química
La obra remite a una investigación que demostró que se puede manipular la bioquímica corporal para generar un mayor sentido de confianza y control, con solo cambiar la postura.
Se escogieron personas al azar para que asumieran una actitud de "alto poder", como levantar las manos, y otras para que adoptaran una actitud de "bajo poder", como encorvarse y cruzar los brazos. Después, en un juego de equipo entre todo el grupo, los que adoptaron la primera actitud fueron los que dominaron la estrategia.
Así mismo, se analizó la saliva de los dos grupos, lo que puso de manifiesto que los del primer grupo habían aumentado en un 20% los niveles de testosterona, asociada con la confianza; y habían reducido en un 25% los niveles de cortisol, asociado con el estrés.
En cambio, en las personas del segundo grupo las variables se habían modificado de forma inversa: la testosterona se había reducido un 10% y el cortisol había aumentado un 25%. "En gran medida, se trata de tener la actitud correcta en el momento adecuado", afirma Cuddy.
Así pues, invertir solo un poco de tiempo en adoptar una actitud de poder podría tener un efecto notable y positivo en el dominio y estatus. De hecho, se ha demostrado también que esta posición ayuda a prevenir la depresión. Y es que algunas personas señalan que cuando adoptan una actitud de poder no pueden aferrarse a sentimientos negativos. ¡Todo son ventajas!
¿Válido también para el teletrabajo?
En un giro sorprendente, Cuddy opina que los mismos principios se aplican en el mundo digital y podrían afectar a las personas que trabajan a distancia. Por ejemplo, asumir la personalidad de un avatar ambicioso le podría dar a alguien la ventaja en un debate o en una negociación online, según la experta.
Sin embargo, se requieren más investigaciones para entender completamente los mecanismos que vinculan la postura corporal con la bioquímica del cuerpo y la interacción humana a través de las pantallas. Pero adoptar una actitud de poder es el primer paso para jugar un papel significativo.