
27/10/2014 En un entorno cambiante la labor de los departamentos de Recursos Humanos es conseguir preparar a las empresas y a sus profesionales para afrontar este escenario y ser capaces de acompañar e impulsar el crecimiento del negocio. Ésta podría ser una de las conclusiones de la jornada de Especialidades de Randstad sobre buenas prácticas en el sector turístico celebrada recientemente en Palma de Mallorca. Estas jornadas sectoriales se celebran por toda la geografía española con el objetivo que los profesionales de Recursos Humanos puedan poner en común buenas prácticas en la gestión de personas y debatir sobre sus experiencias al respecto.
Los dos ponentes, Rosana Morillo, Complex director de Starwood Hotels&Resorts en Palma, y José Ramón Vivar, Talent Strategy director en Meliá Hotels, expusieron al numeroso público asistente al evento de Randstad la experiencia de sus compañías en la obtención del compromiso de sus plantillas y las palancas de cambio utilizadas para conseguirlo.
El moderador del evento fue Daniel Lorenzo, director Regional de Randstad para la zona de Levante, Andalucía y Extremadura, quien fue también el encargado de abrir la jornada con un repaso a las cifras del sector turístico en nuestro país, al que calificó como motor de la recuperación económica. En su opinión, este sector necesita cada vez más talento, por lo que debe centrar sus esfuerzos en atraer, retener y fidelizar a sus profesionales.
La primera ponente en intervenir ante los profesionales que acudieron a la jornada organizada por Randstad fue Rosana Morillo, de Starwood, quien centró su charla en la diversidad generacional que convive en su compañía. Explicó que cuentan en plantilla con profesionales de cuatro generaciones muy diversas, que a su vez tienen unos valores muy diferentes, desde los baby boomers, más tradicionales, a los jóvenes de las generaciones X e Y, que dan mayor importancia a la conciliación de su tiempo libre, a la tecnología y tienen una mentalidad más global.
Para ella, la tan comentada “pérdida del compromiso” de las nuevas generaciones no es tal, sino que es un compromiso diferente al que las empresas deben adaptarse. En su opinión, hay que hacer un cambio de chip para poder captar a estos jóvenes talentos y fidelizarlos en lo posible, ya que es el personal más cualificado el que marca la diferencia entre cada empresa y su competencia.
En su caso, han apostado fuertemente por la Responsabilidad Social Corporativa como clave de esta atracción de talento y herramienta de employer branding. Morillo explicó a los asistentes dos proyectos que Starwood está realizando en colaboración con Unicef, uno orientado a los clientes, y otro a los propios empleados y sus familias, y a través de los que, con el objetivo primordial de devolver a la sociedad una parte de lo ésta aporta a la empresa, consiguen reforzar el espíritu de equipo y su imagen en el mercado, tanto turístico como laboral.
Por su parte, José Ramón Vivar, de Meliá, partiendo de un análisis de la situación económica y social actual, destacó la necesidad de las empresas y de los propios departamentos de RRHH de adaptarse al cambio para poder sobrevivir. En su caso concreto, subrayó que Meliá ha conseguido crecer aún en estos momentos de incertidumbre y se ha basado en aspectos como la mejora del empowerment con sus empleados, la meritocracia en la gestión del talento, la comunicación efectiva, la exigencia y la pasión por los resultados...
En su opinión, los grandes retos de cara a un futuro cercano van a estar relacionados con conseguir una organización competitiva, efectividad en atracción y retención de talento, y liderazgo adecuado a los cambios que nos llegan principalmente desde la globalidad y la diversidad cultural del entorno cambiante. Destacó que las empresas deben adaptarse a un escenario en el que no sólo cambian las generaciones, sino que los propios puestos de trabajo será nuevos y diferentes.
Vivar considera que el gran reto de RRHH en estos momentos en rediseñar su rol en el marco de un contexto organizativo tecnológicamente social. Y siempre teniendo en cuenta que las personas, lo humano, son la palanca de la supervivencia de la empresa.