24/11/2014 El modelo de trabajo tradicional ha muerto, según ha comenzado Martín López, director comercial de Ofita, su intervención en la jornada Grandes Proyectos de Arquitectura que tuvo lugar el jueves pasado en Madrid.
Las empresas están modificando la forma de trabajar de un concepto totalmente caduco. “Pasamos de sentarnos en el mismo puesto de trabajo cada día, durante toda la jornada laboral, a una forma de trabajar autónoma en cuanto a espacio y tiempo, en la que priman los resultados por encima del control y la presencia en la oficina”. Hoy, todo nuestro hábitat se convierte en un posible espacio de trabajo. Se reducen las necesidades de espacio de la oficina, y se extiende el concepto de "hotdesking".
La tendencia al trabajo flexible es imparable puesto que se traduce en importantes ventajas competitivas, al alinear las necesidades de la empresa con los intereses de sus empleados. “Podemos hablar de: Incrementos de la productividad global superiores a un 20%, y de reducción de costes de más un 30%, debido a la racionalización de los espacios”.
Las empresas están inmersas en procesos de transformación imparables, y “el espacio es el vehículo de esa transformación”. A la medida de cada organización, según Martín López
En su opinión, si las empresas quieren hacer las cosas diferentes, necesitan un espacio distinto. “Es muy difícil ser creativos, innovar y cambiar los modelos tradicionales cuando la oficina no ayuda a ello”. Asegura que la oficina no va a desaparecer, pero “su diseño está sufriendo una revolución imparable”.
Por una parte, el trabajo flexible genera un uso menos intensivo del puesto de trabajo tradicionalmente asignado, y, por otra, están apareciendo nuevas tipologías de espacio hasta hace poco inimaginables, desde salas de billar hasta huertos urbanos, por ejemplo.
En ese modelo ya obsoleto, hay un mal uso del espacio. Cerca del 40% de los puestos están vacíos durante la mayor parte de la jornada laboral, mientras los espacios de reunión están saturados.
Por lo tanto, el modelo cambia, y no sólo a nivel del número de puestos de trabajo o de su tamaño. Mientras el número de despachos disminuye en torno a un 60%, las zonas de interacción son los espacios que más se están demandando en los diseños de las oficinas actuales, “por lo menos en los proyectos que nosotros estamos realizando”.