NOTICIAS
Mónica Oriol deja el Círculo de Empresarios tras su última y 'embarazosa' polémica
El próximo día 18 comunicará formalmente su cese a la junta directiva
03/12/2014 La presidenta del Círculo de Empresarios, Mónica de Oriol, ha comunicado a los principales miembros directivos de su organización que no tiene intención de presentarse a la reelección para un nuevo mandato. De esta forma, la controvertida jefa del viejo lobby corporativo pone tierra de por medio después de las presiones que la institución ha recibido recientemente a raíz de las polémicas declaraciones con que se ha manifestado en público estos últimos meses su máxima responsable.
Los argumentos oficiales que maneja Mónica Oriol para justificar su despedida están relacionados con los socorridos “motivos personales” que, en este caso, encuentran acomodo en la situación familiar de una mujer con seis hijos a la que tampoco le sobra mucho tiempo para atender sus responsabilidades profesionales. La presidenta del Círculo de Empresarios está cansada de lo que considera un enorme e ingrato esfuerzo al frente de la entidad y piensa que puede mantener vivas sus inquietudes empresariales al frente del grupo fusionado de Seguriber y Umano, así como en sus cargos de consejera de Indra y de OHL.
Mónica de Oriol protagonizó a principios de octubre un agrio episodio para los intereses del Círculo de Empresarios cuando sacó a relucir su vena neoliberal y se mostró partidaria de evitar la contratación de mujeres en edad fértil. La presidenta despertó los más ancestrales fantasmas que acechan a la institución y generó las más duras críticas desde distintos ámbitos sociales y políticos, incluyendo alguna que otra reprimenda por parte del Gobierno. En momentos de especial crispación económica, las declaraciones de Mónica de Oriol fueron en el mejor de los casos un desafortunado y estéril ejercicio de sinceridad.
La presidenta del Círculo de Empresarios no tardó ni un día en matizar sus palabras apelando a un manido defecto de interpretación que no hizo sino exasperar los ánimos de los que siempre están dispuestos a rasgarse las vestiduras cuando encuentran algún jirón donde hacer destrozo. En realidad, el debate sobre el alambicado sistema de contratación en el mercado de trabajo ha provocado más que otro disgusto a los portavoces de una organización de singular abolengo y cuyos argumentos técnicos requieren la mayoría de las veces unos matices que no son fáciles de percibir en una sociedad aterida por el vendaval de la crisis.
En el escándalo generado a raíz de las declaraciones de Mónica de Oriol, el problema era que llovía sobre mojado porque ella misma ya se había metido en otro charco de parecidas dimensiones cuando en mayo pasado propuso bajar los salarios mínimos para los jóvenes sin cualificación.