29/12/2014 Pregunte a cualquiera y le dirá que a nadie le gusta tener un jefe demasiado entrometido. La microgestión puede ayudar a hacer el trabajo, pero impacta negativamente en un equipo.
El problema es que no todo el mundo es suficientemente consciente de sí mismo para darse cuenta de que está haciendo microgestión. En Harvard Business Review, Muriel Maignan Wilkins, co-fundador, coaching ejecutivo y líder de la marca Isis Associates, comparte algunos signos que revelan si usted es un micromanager:
* Se encuentra satisfecho con los resultados finales.
* Se siente frustrado porque haya completado una tarea diferente.
* Se centra en los detalles y se siente orgulloso de hacer correcciones.
* Siempre quiere saber dónde están sus empleados y/o compañeros de trabajo y lo que están haciendo.
* Tiene que estar constantemente informado sobre los avances.
* Pide que le copien en todos los correos electrónicos.
¿Le resulta familiar? En pequeñas dosis, la lista anterior puede ser totalmente normal, pero si ésta es la norma, puede que tenga que aceptar que es un micromanager o un jefe demasiado entrometido. No se preocupe, Wilkins tiene algunos consejos sobre cómo hacer frente a estas actitudes:
* Dé un paso atrás y evalúe por qué está haciendo algo. ¿Le preocupa un plazo? ¿No confía en sus miembros del equipo? Respire hondo y llegue al fondo de estos temas. A continuación encontrará todas las razones por las que no debe microgestionar y por qué usted no tiene que preocuparse cuando delega.
* Deje de preocuparse por los detalles. Trate de olvidarse de las minucias, averigüe sus verdaderas prioridades y delegue algunas de las otras tareas a los miembros del equipo.
* Asigne un "qué", no un "cómo". Es justo pedir una entrega específica a un miembro del equipo, pero usted debe tener como objetivo no dictar cómo debe llegar a esa meta. Explique cómo se imagina el resultado y deje al equipo trabajar para obtener el resultado que está buscando.
* Sea más optimista. A menudo aplicamos la microgestión cuando tenemos miedo al fracaso. Si usted se predispone al éxito y espera una victoria, construirá un equipo más fuerte.