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03/12/2015 Tu reputación es sin duda tu activo social más valioso: una buena reputación te ayudará a conseguir situarte más cerca de la gente con la que quieres hacer negocios. Una mala reputación, sin embargo, puede perseguirte como una sombra que se entrometerá en tu camino cuando menos te lo esperas. Así empieza el artículo que Will Yakowicz publicaba la semana pasada en las páginas de Inc.com.
Para debatir acerca de la reputación fuera y dentro de nuestro lugar de trabajo, el autor cita a Beth Kaplan, el ex presidente y directora de operaciones de Rent the Runway, quien habló para el blog de la Escuela de Negocios Wharton sobre la importancia de proteger su reputación.
Kaplan, que permanece en el consejo de la compañía, explicó cómo gestionó su reputación con éxito a lo largo de su carrera en diferentes empresas como Rite Aid, Procter & Gamble y Bath & Body Works. Echa un vistazo a sus consejos:
1. Saber cuándo es el momento abandonar
A veces la imagen de la empresa para la que trabajas puede amenazar tu reputación. En 1999, siendo Kaplan vicepresidenta ejecutiva de marketing y merchandising en Rite Aid, estalló un escándalo contable. Tres (de los cinco) altos cargos de la compañía terminaron en la cárcel. Kaplan intentó guardar las distancias y se esforzó por salvar el barco que se hundía, hasta que un amigo le preguntó "Tienes una gran reputación, ¿por qué te quedas en un lugar que no la tiene?". Fue una llamada de atención sobre el riesgo de asociación con aquella empresa y su mala reputación. Al día siguiente entregó su renuncia.
2. Vete con elegancia
Cuando decidas que es hora de dejar tu puesto, tienes que ser muy consciente de cómo lo haces. Una mala salida puede hacer mucho daño, así que recuerda "salir con elegancia", dice Kaplan. "Cómo salir es tan importante como la forma en la que has entrado", añade.
Las reglas básicas para salir con elegancia, dice Kaplan, comienzan con la transparencia. Necesitas hablar con tus colegas ejecutivos y miembros de la junta, explicando tu decisión de forma clara y respetuosa. Tu reputación se somete a un juicio continuo y, como líder, debes estar a la altura en tiempos difíciles o situaciones incómodas. Pregunta cómo puedes ayudar a la transición y busca la forma de terminar lo que empezaste. A modo de ejemplo Kaplan cita a uno de sus colegas, que a través de una última charla/conferencia, resumió todo lo que quería comunicar sus empleados.
El tiempo es también crucial. Dos semanas es el mínimo. Tus empleados son los que sufrirán los cambios, así que asegúrate de dejarlos en buenas manos.
3. Muestra tu agradecimiento
Mira tu salida como una última oportunidad para establecer contactos. Aunque pueda parecer innecesario, eso significa que tienes que decir gracias. Antes de irte, muestra tu agradecimiento a todos los que te ayudaron, especialmente a tus empleados. Nunca se sabe quién va a estar en la cima en unos años, el becario que te traía el café podría construir la próxima empresa de éxito. "Ser agradecido con la gente es una acción muy poderosa", dice Kaplan. "Te prometo que, en nuestro mundo de contactos profesionales, tu reputación es más importante que cualquier otra cosa, y eso marca la diferencia”.
Lic. Arturo Onorio RamÃrez 12/12/2015 a las 11:25
Muy interesante su artÃculo. Estudio una MaestrÃa en Administración de Recursos Humanos y este artÃculo me ha servido de mucho para comentar en clase. Saludos.
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