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Líneas que un empleado no debería sobrepasar
Es fundamental mantener la marca personal en las redes sociales
26/01/2016 Si hace poco informábamos sobre las líneas que un jefe nunca debería sobrepasar, hoy describimos, con la ayuda de Expansión, algunos límites que un empleado debería valorar en su puesto de trabajo.
La mayoría de las barreras en el empleo que nos vienen a la mente tienden a ir relacionadas con la relación respecto a nuestro superior. Hay ciertas líneas que no se deberían traspasar y entre ellas se encuentran en ser prudente con lo que publicamos en nuestras redes sociales (si lo tenemos agregado) y sobre todo, con el vocabulario utilizado. Comentar que está buscando trabajo antes de tener un puesto fijo o decirle lo que piensas de él sin argumentos sólidos, es decir, basándote únicamente en interpretaciones propias, tampoco suele ser buena idea.
A continuación, enumeramos algunas de las líneas rojas que no se deberían cruzar en el trabajo:
- Redes sociales: Las redes sociales son una parte de tu marca personal dentro de la empresa. Por eso, si tiene agregado a alguno de tus superiores será necesario que cuides tanto tus publicaciones, como tus comentarios. Puesto que en muchísimo casos se premia a los que mejor se venden y no a los más profesionales, tu huella digital debe reflejar exactamente los aspectos con los cuales quieres venderte. En caso contrario, uno se la juega a dar una imagen inapropiada para una empresa.
- ¿Cómo venderse?: Es importante no venderse por encima de lo que somos. Es mejor mostrar quiénes somos y cuáles son nuestras habilidades reales, ya que esto se reflejará en nuestros resultados. Por lo tanto, venderse como algo que no somos reducirá la confianza y el respeto de nuestros compañeros hacia nosotros.
- Imprescindible o invisible: "Las organizaciones deben entender que es necesario que haya profesionales que sean influencers y que tomen decisiones importantes siendo invisibles", se detalla en Expansión. Si eres uno de ellos, no deberías vivir obsesionado con ello. Si bien las empresas deben reconocer a este tipo de profesionales, el empleado no debe creerse como alguien insustituible y debe trabajar para reinventarse constantemente, aportando valor a la empresa.
- Pesimismo: Evita a toda costa ser el pesimista del trabajo. Las quejas constantes y la infravaloración del trabajo terminan por más problemas de los ya existentes.
- ¿Ser auténtico?: "Hoy ser uno mismo es un requisito", se explica en el diario Expansión. Por ello, ponerse una careta en el trabajo puede acarrear consecuencias que deberán asumirse. No es necesario comunicar todas y cada una de las cosas que se nos pasan por la cabeza, pero ser uno mismo nos ayudará a estar cómodos en el trabajo.
- Expectativas: Para empezar, no idealices tu trabajo ni te crees expectativas que no se van a cumplir. Todo trabajo tiene su parte positiva y su parte negativa. Limítate a ejercer bien tu trabajo y crear un ambiente favorable, de lo contrario caerás en un pozo de frustraciones.
- Ser pelota: Rehúye del peloteo. Adular a tu jefe en decisiones inapropiadas e injustas te situará, seguramente, en el punto de mira del resto de la oficina. Además, puede que alguna de estas decisiones termine por afectarte también a ti.