EQUIPOS 217 OCTUBRE

25 equipos&talento cuatro señales que de verdad cuenten la historia: rotación voluntaria y sus motivos, calidad de las promociones internas, compromiso en los equipos clave y uso real de las medidas de flexibilidad, por ejemplo. Con eso ya hay materia para decidir. Si las salidas se concentran en un perfil o un área, ahí está la alerta. Si los equipos con mejor liderazgo retienen más, ahí está la palanca. Lo importante no es medir mucho, sino medir lo que de verdad mueve la aguja. Radar siempre encendido La clave hoy es tener una visión 360º: escuchar lo que pasa dentro y, al mismo tiempo, leer lo que ocurre fuera. Qué valoran tus empleados actuales, pero también qué mueve al talento joven que aún no ha entrado. Cómo se comporta tu competencia, qué tendencias emergen en tu sector y qué prácticas están funcionando en el mercado. Y ojo: no se trata de enterarte de las tendencias solo por lo que lees en la prensa o en un artículo viral de LinkedIn. La capacidad de ver venir lo que importa está en los datos: encuestas internas, comparativas sectoriales, análisis de percepciones externas. Con esa foto completa puedes anticipar, ajustar tu EVP y no quedarte atrás mientras otros sí se mueven. Porque si necesitas que un titular te avise de lo que pasa en tu empresa, llegas tarde. Datos antes que perks Antes de regalar beneficios al por mayor, conviene conocer de verdad a la plantilla. Escucha continua, segmentación por perfiles y momentos vitales, pilotos y ajustes. Queremos personas que quieran estar aquí, no sillas calientes. A mediados de diciembre lanzamos la 20ª edición de Merco Talento España: una radiografía fresca de qué pide hoy el talento y qué compañías lo están haciendo mejor (y por qué). En un mercado abierto –con profesionales comparando y la puerta entreabierta a nuevas oportunidades– mantener el compromiso es un trabajo constante. Por eso insistimos en escuchar con datos: qué valoran de tu empresa, cómo te comparas en tu sector, en qué destacas, cómo te perciben los perfiles jóvenes y si eso encaja con tu EVP. Detecta brechas entre lo que prometes y lo que se vive y ajusta propósito, flexibilidad, desarrollo y liderazgo con precisión. El reto ya no es atraer. Es lograr que la gente quiera quedarse cada día. Y eso no se consigue con fruta ni eslogans: se consigue con realidad que suma a la vida n La base: menos fruta en la oficina, más cultura • El propósito marca la diferencia cuando se vive y no se proclama. En las empresas del Top 10 de MercoTalento (España y Latam) el propósito no es un póster; se nota en decisiones, proyectos y conversaciones. Cuando ocurre, sube la conexión y baja la rotación. • El bienestar también tiene que dejar de ser teatrillo. Un afterwork no compensa semanas sin desconexión. Lo que se valora es poder cerrar el portátil a tiempo, contar con apoyo cuando la vida se complica y sentir respeto por el tiempo personal. • La flexibilidad no es premio: es punto de partida. Cuando no hay que pedirla, se convierte en norma. Ajustar agendas y recortar reuniones fideliza más que prometer fruta fresca o yoga en la oficina. • El liderazgo no va de caer bien, va de empatía práctica. Escuchar, priorizar y dar contexto son habilidades de negocio. Y también hay que cuidar al que cuida. Un líder quemado quema equipos; uno apoyado multiplica compromiso. • Y, sobre todo, datos. No se atrae igual a un ingeniero júnior que a un perfil digital sénior, ni se retiene igual en banca que en industria. Las corazonadas salen caras; medir y segmentar, no. Elena Orden Natalia Granda La clave hoy es tener una visión 360º, escuchar lo que pasa dentro y, al mismo tiempo, leer lo que ocurre fuera

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