NOTICIAS
02/09/2016 El mundo de los negocios avanza a un ritmo frenético provocando que la salud de muchos trabajadores se resienta. Sin embargo, a menudo esa alta competitividad fuerza a los empleados a dejar a un lado su bienestar así, lograr los objetivos diarios marcados por las compañías. Una decisión que no siempre tiene los resultados buscados ya que hay más probabilidades de cometer errores, así como que descienda la productividad laboral.
Faltar al trabajo es algo que muchos empleados se resisten a hacer, especialmente cuando la razón de su ausencia se debe a enfermedades leves. Estos trabajadores son reticentes a permitirse unos días de inactividad y que resultan fundamentales, para una correcta recuperación de la salud.
Algunas de las razones que explican estas actitudes se encuentran en la alta exigencia que el mercado laboral ha empezado a marcar en cuanto a niveles de productividad. Dada la presión, los empleados deciden posponer sus días libres, días vacacionales o horas de descanso en favor del cumplimiento de los objetivos del día marcados por sus compañías. Una respuesta que no es exclusiva para la base de la plantilla de una empresa. Directores se sucursales y altos mandos, a menudo, también relegan su bienestar con el fin de controlar y cumplir con las tareas designadas.
Sin embargo, un artículo publicado en Forbes, recomienda no trabajar cuando se está enfermo o sufriendo síntomas de estrés o depresión postvacacional aguda, por tres motivos:
1. El contagio. En el caso de tratarse de una enfermedad tipo gripe o resfriado, el hecho de acudir a la oficina puede hacer que ese brote aislado se contagie al resto de compañeros de la empresa. De hecho, ya existen empresas que han impuesto pautas para aislar estos casos o, sencillamente, mandar al trabajador afectado a casa. Y es que siempre es mejor lidiar con un puesto vacío que no con diez.
Además, siempre se pueden establecer protocolos de actuación en estos casos de ausencia. Determinar qué equipos se van a hacer cargo de determinadas tareas, realizar una reunión de planificación de emergencia para coordinar esas tareas que quedan por finalizar o, sencillamente, y dependiendo del grado de malestar de la persona, indicar que puede desarrollar el trabajo pendiente desde casa.
2. Alta probabilidad de error. Cuando una persona no se siente bien, la mente se ralentiza y puede ser susceptible de cometer errores que, de otro modo, no haría. Por ello, es preferible perder un día o dos de trabajo para permitir a su cuerpo recuperarse, que trabajar todos los días al 50%. Además, pese a que con la ingesta de medicamentos los síntomas tienden a remitir las habilidades motoras cognitivas pueden seguir afectadas por lo que el trabajo puede volverse más lento, pesado e inefectivo.
Los empleados que sufren un resfriado o gripe, por lo general pueden quedarse en casa, beber líquidos y volver a trabajar cuando estén sanos. Sin embargo, si se trata de una enfermedad crónica, como las alergias, dolores de espalda o depresión la situación se complica. Por ello, es importante trabajar con el personal de recursos humanos de la empresa para buscar, juntos, una solución que beneficie a ambas partes, como puede ser el teletrabajo esporádico cuando los síntomas o dolores sean agudos.
3. Ampliación del tiempo de convalecencia. No permitir al cuerpo recuperarse al 100% en favor de la finalización de los trabajos pendientes, puede conllevar un aumento de los días en los que la persona no se encuentra bien o una recaída frecuente en la misma enfermedad. De nuevo, es preferible no contar con una persona por unos días, a que ésta esté trabajando a medio rendimiento o que deba ausentarse con frecuencia del trabajo porque, en vez de tomarse una semana de descanso, se tomó sólo un día y acabó faltando días intercalados en la misma semana.
Además, estos desajustes inconstantes provocan que los departamentos que cubren esa ausencia, estén cada cierto tiempo organizándose y desorganizándose, cayendo al final en un caos que puede resentir los resultados y la productividad laboral.
Por otro lado, es necesario dar la importancia real al hecho de que un trabajador tenga estrés, ya que se ha demostrado que puede afectar a su sistema inmunológico y hacer que la persona enferme. Para resolverlo se debe disfrutar de tiempos de ocio, descanso y desconexión. Una alimentación saludable, ejercicio diario y sociabilizar fuera del tiempo de trabajo son otras de las actividades que fortalecen la salud de las personas.
![]() |
|
![]() |
|
![]() |
|
![]() |
|
![]() |
|
| entrevistas | reportajes | almuerzos | tribunas | noticias | proveedores | nombramientos | estudios | agenda | libros | el equipo | enlaces | mapa web | ||||
|
© 2007 CUSTOMMEDIA S.L. edita EQUIPOS Y TALENTO | Equipo de redacción | Contacto | Política de privacidad |
||||
|
Av. Diagonal, 463 bis 5ª planta, Barcelona 08036 Tel. 93 4195152 Fax. 93 4101755 |
||||