09/05/2016 · Tras más de una década de la puesta en marcha de la principal red social profesional, LinkedIn, podemos decir que la herramienta ayuda a encontrar trabajo? Gina Aran, profesora del máster en dirección y gestión de recursos humanos de la UOC, da respuesta a esta pregunta, explicando cuáles son los cinco errores más comunes y presenta un decálogo para sacar el máximo provecho de esta plataforma profesional.
Casi 9 de cada 10 empresas (un 87%) utilizan las redes sociales para reclutar candidatos y el 88% de los seleccionadores reconoce que consulta la actividad de sus candidatos en LinkedIn. Esta herramienta reúne a más de 400 millones de profesionales de todo el mundo y al Estado el número de usuarios está por encima de los 7 millones. Ofrece "más y mejor información que el curriculum tradicional", explica Gina Aran, profesora de la UOC. "El perfil que tenemos en la red habla de competencias, preferencias, valores y actitudes de los usuarios a través de lo que comparten, escriben o de los grupos de los que forman parte", explica. "Contratar nuevos profesionales es costoso y los errores salen caros, por eso muchas empresas aprovechan herramientas como LinkedIn".
No sólo las empresas tienen presente la idoneidad de las redes sociales para encontrar profesionales. Según un estudio, LinkedIn es considerada por el 70% de los usuarios la herramienta idónea por antonomasia para encontrar trabajo, seguido a mucha distancia por Facebook (56%) o Twitter (38%). A pesar del éxito, "hay perfiles buenos y perfiles malos en LinkedIn". Por eso, Aran presenta algunos de los errores más comunes a tener en cuenta:
"En búsqueda activa de trabajo" o "buscando nuevas metas laborales" es uno de los errores más comunes en LinkedIn. "Incluir esta información en la pequeña presentación del candidato o candidata" -los 120 caracteres que hay justo por debajo del número "es un error porque es una de las primeras informaciones que ve el seleccionador", afirma Aran. En este sentido, la experta recomienda "escribir un titular profesional que aporte información interesante de quién es el candidato o candidata, qué profesión ejerce o qué ámbitos laborales le interesan". Si se están buscando nuevas oportunidades laborales, "esta información se incluirá en el extracto pero no a la presentación".
"Depende de nuestra estrategia en LinkedIn", afirma Aran. "Si la entendemos como un espacio de networking abierto, sí". Sin embargo, considera que "siempre es más importante la calidad que la cantidad". Cuanto más amplia sea nuestra red más probabilidades de tener contactos de calidad, es decir que se genere un trabajo en tu ámbito, explica. Recuerda que "LinkedIn está pensado para estar hiperconectado". La experta propone una estrategia útil para ir aceptando las invitaciones, y es hacerlo gradualmente, "así conseguimos ser visibles durante más tiempo en el timeline y podemos alternar contactos de más o menos calidad para el usuario".
Cada usuario tiene un límite de 3.000 invitaciones para enviar a nuevos contactos, y aunque parecen muchas, "a lo largo de toda una vida profesional no son tantas", opina Aran. Aunque la lógica dice que a más conexiones más posibilidades de encontrar trabajo, la experta afirma que "cuando queremos enviar invitaciones hay que apostar por la calidad de estos contactos, priorizando los vinculados a tu profesión o sector o los individuos que hayas conocido presencialmente en eventos de tu sector, siempre teniendo presente la limitación de invitaciones posibles".
En cuanto a los mensajes privados, Aran recomienda enviar correos o solicitudes solo "a personas con las que se crea que pueden surgir colaboraciones beneficiosas para ambas partes, intentando no hacer peticiones que no aporten nada a tu potencial contacto. Enviar ofertas indiscriminada y frecuentemente será recibido como spam".
Una buena presentación siempre es importante, pero en LinkedIn aún más. "La homogeneización de los currículos hace cada vez más importante el espacio dedicado al extracto profesional", una breve presentación donde podemos mostrar nuestras competencias más relevantes y / o preferencias laborales.
Disponemos de menos de 2.000 caracteres, por eso debes ser conciso y "utilizar palabras clave", las mismas con las que el mismo candidato se buscaría. Por otro lado, para hacer un buen extracto hay que explicar "lo más destacado de nuestra trayectoria y los intereses profesionales que nos ocupan". La famosa red profesional también permite ilustrar con imágenes, vídeos o PDF la información, y "esto es una información muy atractiva por seleccionadores". "El primer párrafo "será el que más leerán los reclutadores, o quizás el único, así que hay que trabajarlo bien", avisa Aran.
Para tener un perfil en LinkedIn, la red te pide hacer tres recomendaciones como mínimo. Aran afirma que "tienen poco valor porque al ser siempre tan "hiperpositivas" han perdido credibilidad». La experta recomienda que "hagan referencia a proyectos o trabajos en los que ambos individuos han trabajado conjuntamente" y que se pueda demostrar. Tanto para la misma red como para los reclutadores "tienen más valor las recomendaciones de jefes o superiores que las de los trabajadores de mismo nivel, o en el caso de ser empresario, las de los clientes".
Los expertos coinciden en que idealmente debería trabajar en Linkedin unos 15 minutos diarios en general ya partir de 30 si se está en búsqueda activa de trabajo, ya que "es una muy buena herramienta de marketing pero debes actuar para ser visible". Aran propone un decálogo para sacar el máximo potencial de la red social:
Muy buena la informacion y las recomendaciones.
Execelente articulo y muy provechoso, gracias.
Realmente interesante el post. Son muchos los errores que habitualmente se cometen al trabajar con Linkedin y muy provechosos los beneficios profesionales que podemos llegar a obtener en caso de trabajar bien nuestro perfil y saber gestionar nuestros contactos en ella.