03/09/2021 · Las preocupaciones financieras, la dificultad para adaptarse a un nuevo entorno y la inseguridad laboral generada por la COVID-19 son algunas de las razones que alegan los españoles expatriados para no marcharse a trabajar a otro país.
La pandemia ha alterado el interés de muchos empleados en trasladarse al extranjero por motivos laborales. De hecho, el último estudio realizado por la aseguradora de salud Cigna, 'Cigna 360 Well-being Survey', ha dedicado un bloque de su informe a analizar las tendencias globales relativas a la movilidad internacional, es decir, a aquellas personas que residen y trabajan actualmente en un país distinto a su lugar de nacimiento. Según los resultados de esta encuesta, existe una clara tendencia a regresar a casa. En el caso concreto de España, un 35% de los españoles expatriados está más reacio a trasladarse a otro país extranjero como consecuencia de la pandemia y un 21% desea volver a su país de origen.
El estudio 'Cigna 360 Well-being Survey' también desvela las principales razones por las que no consideran acertado desplazarse a otros países: la inquietud financiera (29%), la dificultad para adaptarse a un nuevo entorno y construir una red de apoyo local (24%) y la inseguridad laboral generada por la COVID-19 (23%) son los tres principales motivos de este cambio de planes.
Estas cifras ponen en evidencia el contexto en el que se encuentra la movilidad de profesionales a otros países del mundo. Aunque la necesidad de contar con una plantilla en diferentes mercados como estrategia de expansión internacional no ha desaparecido, las reglas de movilidad internacional a nivel empresarial han cambiado y resulta necesario evolucionar en las políticas y estrategias de expatriación.
"La incertidumbre que conlleva el cambio de residencia, sumada al distanciamiento de amigos o familiares, implica una carga emocional adicional a la que conviene dar una respuesta desde las empresas si se quiere continuar apostando por la movilidad internacional, sobre todo, en el momento actual. Por eso, entre las múltiples iniciativas que se pueden poner en marcha para impulsar el traslado al extranjero, está la implementación de programas de salud integral. Cuando una empresa adopta una perspectiva integral del cuidado de la salud de los empleados y atiende a todos los factores que influyen en su bienestar, éstos percibirán que la compañía se preocupa por ellos y se sentirán apoyados y protegidos en cualquier lugar del mundo", defiende Eduardo Pitto, director comercial de Cigna España.
Bajo esta premisa no se puede obviar la importancia de que las empresas garanticen la seguridad y el bienestar de todos los empleados que viajan al extranjero, situando su salud y bienestar integral en el centro de la cultura empresarial. Pero ¿qué pautas pueden seguir para conseguirlo y motivar a sus plantillas a desplazarse a otro país en plena crisis sanitaria? La aseguradora de salud Cigna expone cuatro iniciativas para lograrlo según cada fase de movilidad internacional:
Además de estas iniciativas, es importante tener siempre definidas aquellas personas que se encargarán de tomar las decisiones oportunas, poner en marcha las distintas iniciativas saludables o medir los resultados y recopilar la información necesaria respecto al feedback de los empleados expatriados, la consecución de objetivos o el nivel de participación. A su vez, el aumento de la conectividad y el avance de los servicios virtuales de atención médica, están mejorando la accesibilidad y garantizando que la ayuda por parte de las empresas esté disponible para aquellos empleados que la necesitan, dondequiera que estén en el mundo.