María Jesús Serrano,
Socia especialista en Derecho Urbanístico y Expropiatorio, Financiero y Tributario y Derecho Civil
Serrano Alberca & Conde
07/03/2016 · Maria Jesús Serrano es Socia de Serrano Alberca & Conde, firma especializada en las áreas de Derecho Urbanístico y Expropiatorio, Financiero y Tributario y Derecho Civil. Desde hace nueve años ejerce también como Profesora Asociada de la Universidad Rey Juan Carlos. Licenciada Cum Laude en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Asesoría Financiera y Fiscal por la Universidad Rey Juan Carlos, María Jesús trabajó como abogada en el Despacho profesional del Letrado de las Cortes Generales y catedrático D. Luis María Cazorla Prieto. Con una larga trayectoria a sus espaldas, Maria Jesús comparte su visión acerca de las competencias más demandadas en un joven jurista.
Buscamos profesionales comprometidos y meticulosos, que se impliquen en los casos y no se detengan en la generalidad si no que profundicen en los detalles. Asimismo, buscamos profesionales con una formación sólida en el ámbito legal que se caractericen por su rigor y formalidad.
En el ámbito jurídico, siempre es y será importante, a mi juicio, la formación. Una formación sólida es la base del talento al que luego se pueden ir incorporando otras habilidades, ya sea porque sean innatas a la persona o porque se vayan adquiriendo. Además, en un jurista es importante tener espíritu crítico, estar siempre planteándose nuevas vías de solución de problemas.
Por otro lado, no cabe duda de que el talento varía en función de las necesidades profesionales del momento y de las habilidades técnicas que se demanden. Con el tiempo estas competencias requeridas van variando. Por ejemplo, en la actualidad está muy valorado el expertise en el ámbito digital y los idiomas y hace unos años se valoraban más otros aspectos como la especialización o una experiencia prolongada.
Debe ser una persona con unos valores y principios sólidos y como he dicho tener espíritu crítico. Que se comprometa en todo lo que haga y que la rigurosidad esté implícita en todos los ámbitos de su vida. También es importante saber estar en su sitio y respetar las jerarquías, ser paciente y no querer saltarse etapas que son necesarias para llegar a ser un buen abogado.
La formalidad, el orden y la puntualidad son aptitudes también muy importantes en el campo jurídico y son cualidades que deben extrapolarse al campo profesional.
Valoramos mucho la formación curricular y prestamos especial atención a los candidatos que han estudiado oposiciones jurídicas, ya que estos candidatos constan de unas cualidades difícilmente adquiribles por otras vías. La constancia, el tesón, el esfuerzo y la disciplina son características fundamentales a tener en cuenta.
La experiencia internacional es un aspecto más a tener en cuenta, ya no solo a nivel de poder conocer otros idiomas sino que es un hecho que demuestra una personalidad global.
Para nosotros es esencial la formación sólida acreditada con un brillante expediente académico y si es posible con unas oposiciones. La rigurosidad y la profesionalidad son también valores a tener en cuenta. Al mismo tiempo buscamos profesionales que transmitan cercanía y confianza.
Que analice bien si ha dado lo mejor de sí mismo en la carrera y estudiado lo suficiente para lanzarse al mercado laboral, ya que en caso contrario, es mejor seguir formándose y estudiar alguna oposición ya que aunque no la saque el conocimiento adquirido será esencial para convertirse en un buen jurista o un buen abogado en ejercicio.
En mi opinión, sí existe un gap por dos razones fundamentales. Primero porque es una carrera que suele ser residual, a pesar de la importancia que tiene todo lo que se estudia en ella. Bien hecha, la carrera de Derecho es una carrera muy difícil aunque parezca lo contrario. Hay que estudiar muy bien todas las asignaturas, y ejercitar la memoria porque el que nada recuerda, nada sabe.
La segunda razón es que hoy en día las carreras en la universidad están enfocadas a la práctica y a mi juicio, la práctica en Derecho no es posible si antes no se ha adquirido una sólida formación y se han madurado todos los conceptos tan importantes y tan difíciles de comprender que tiene el ámbito jurídico.
Me alegra responder a esta pregunta porque precisamente en SA&C tenemos un método que hace que todos nos involucremos en todos los procesos de nuestros casos. Los profesionales de la firma cuentan con un amplio conocimiento multidisciplinar en las diferentes disciplinas del Derecho, atendiendo de modo primordial cada caso para así poder diseñar soluciones jurídicas a la medida de sus necesidades.
Este conocimiento permite tener una perspectiva integral por parte de todos los miembros del despacho, tanto senior como junior, que facilita la definición de antemano de las posibles incidencias jurídicas que cada cliente pueda tener, antes de su desarrollo. Esto es clave, ya que a partir de ahí, los equipos de trabajo se organizan y refuerzan en función de las especialidades que requiere cada caso.
Ante cualquier asunto, los profesionales de la firma revisan de manera pormenorizada toda la documentación disponible y los antecedentes de cada caso, identificando posibles riesgos adicionales, definiendo matices de interés y dedicando el tiempo que sea necesario con cada cliente. Esta labor de análisis la realizan tanto los socios de la firma como los profesionales responsables de cada proyecto.