01/09/2016 · En España hay 3.209.379 autónomos, según un informe elaborado por la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA). Expertos de la Universitat Oberta de Cataluña (UOC) desaconsejan darse de baja durante las vacaciones y apuntan que uno de los principales riesgos psicosociales de este colectivo es el estrés laboral. Además, estos profesionales han aportado -a través de un informe- las claves tanto para desconectar con una facturación controlada como para sobrevivir sin vacaciones.
La condición de autónomo permite decidir cuándo hacer vacaciones, sin pedir autorización, aunque el disfrute de ese periodo de descanso no es retribuido. Según el abogado Pedro Vidal, experto en derecho del trabajo de la Universitat Oberta de Cataluña (UOC), señala que "una práctica muy utilizada por estos trabajadores es darse de baja durante las vacaciones para ahorrarse uno o dos meses de cuota de autónomos (267 euros al mes, aproximadamente)". Una decisión que, no obstante, el experto no recomienda ya que "para los autónomos, en edades cercanas a la jubilación, este periodo vacío de cotizaciones podría conllevar una disminución en su eventual de la pensión de jubilación".
Además, ese tiempo libre -al margen de las connotaciones legales- es visto por los autónimos como un tiempo perdido, cuyo desembolso económico no compensa el descanso o desconexión. Esta situación explica porqué es uno de los colectivos a los cuales el estrés les afecta de forma más "frecuente", tal y como señala Pilar Ficapal, directora del máster de Dirección y gestión de recursos humanos de la UOC, quien añade otras razones como "una demanda excesiva de trabajo, las fechas límite y los plazos ajustados pueden ser los desencadenantes de la ansiedad o el estés".
Ficapal apunta que las consecuencias abarca el ambito personal, familiar y social de estos trabajadores y que puede llegar a generar "tensión emocional, angustia, dificultades de conciliación, fatiga mental y una disminución de la capacidad de atención y del rendimiento". Algo que podría solucionarse con periodos de vacaciones, sin embargo, la experta señala que "cuando el autónomo para de trabajar durante un tiempo, tiene la sensación de que el trabajo queda desatendido" lo que provoca que no se desconecte nunca.
Vidal remarca que, para facilitar las desconexiones laborales, es clave "hacer una buena planificación de las vacaciones, es decir, organizarlas con suficiente antelación para poder disfrutar de unos días de descanso con todos los proyectos cerrados y facturados". De este modo, se evita "tener clientes descontentos" o "incumplimientos contractuales y posteriores reclamaciones".
También es importante que el profesional evalúe la situación de su sector y buscar cuál es el momento del año en el que la carga de trabajo, el volumen de demanda o la inactividad sus clientes actuales o potenciales es mayor y menor. En estas épocas, desde la UCO explican que es importante organizar el período de descanso teniendo en cuenta tres aspectos:
No obstante, si al autónomo le es imposible tomarse un largo período de vacaciones, la UCO recomienda establecer periodos más cortos de desconexión ya que es la única vía para "reducir el agotamiento mental". Ficapal señala que, si esta opción tampoco es viable, es importante crear espacios más breves "de esparcimiento y ocio" y recomienda: