11/01/2018 · La transformación digital de las compañías españolas necesita un impulso que, según parece, deberá ser dado por el nuevo talento que, por otro lado, deberá formarse en especialidades como la inteligencia artificial, programación o el análisis de datos, entre otras. Y es que según datos de un estudio llevado a cabo por Inesdi e Incipy, en colaboración con Indigital Advantage, el 76% de las empresas analizadas suspende en su grado de madurez digital.
El estudio “Índice de Madurez Digital de las Empresas” concluía que la nota media en transformación digital de las empresas es del 3,7 sobre 10 y que tres de cada cuatro empresas se encuentran en un proceso inicial o en camino de su transformación digital.
Asimismo, señalaba que, a nivel general, los dos aspectos prioritarios a trabajar son, por una parte “la visión y el establecimiento de un Plan y una Hoja de Ruta holística, apoyada y liderada por un responsable senior y con presupuesto asignado”; y por otra, “la formación adecuada de la plantilla en competencias, conocimientos y habilidades digitales, ya que actualmente tan solo el 23% de las empresas piensa que al menos la mitad de la plantilla tiene la formación adecuada en materia digital”.
Todo apunta, por tanto, que el talento que abiertamente manifiestan necesitar las organizaciones será la clave para el impulso que la digitalización de los negocios necesita. Pero, ¿está preparado ese talento para dar respuesta a las necesidades de las compañías? Son muchos los estudios que revelan una escasa alineación entre las habilidades y conocimientos que los jóvenes adquieren durante sus etapas formativas, frente a las que detectan las compañías como ‘vitales’ para llevar adelante sus procesos digitales.
Algo que, por otro lado, se explica porque el ritmo del avance tecnológico es superior al tiempo que disponen las universidades y centros formativos a la hora de preparar dicho contenido y del que disponen los jóvenes para su asimilación y aprendizaje.
En este sentido, tal y como publica el diario El Economista en un artículo, “como consecuencia de vivir en un entorno en constante cambio, el modelo educativo tradicional es ineficaz, lento y poco flexible y no se adapta al mundo de la empresa del siglo XXI”. Algo que va en perjuicio en las oportunidades de desarrollo profesional de los jóvenes, que ven difícil su incursión en el nuevo mercado laboral.
“En definitiva, además de tener unos conocimientos técnicos, las empresas buscan a profesionales con una actitud abierta, que abracen la innovación, así como con habilidades comunicativas y sociales, que les permitan desenvolverse y adaptarse continuamente”, añade el informe.
Al respecto Indigital Advantage ha ofrecido las cuatro características del actual mercado laboral que hay que tener presente: