11/06/2019 · La salud laboral se ha vuelto una de las principales preocupaciones de muchas organizaciones, que han comenzado a poner en marcha iniciativas dirigidas a fomentar el bienestar de sus profesionales. De esta forma, junto a la promoción de una dieta equilibrada, el deporte se ha convertido en un elemento clave en muchas oficinas, que ya incluyen espacios dedicados a facilitar su práctica.
La obesidad y el sobrepeso son descritas como las grandes epidemias del siglo XXI por la Organización Mundial de la Salud. De hecho, un estudio llevado a cabo por el Institut Hospital del Mar d'Investigacions Mèdiques (IMIM) y el Hospital del Mar prevé que haya, para 2030, más de 27 millones de adultos españoles - 80% hombres y 55% mujeres- con este tipo de problemas, cuyo aumento en el país está siendo “progresivo y sostenido, con aproximadamente tres millones de nuevos casos por década”. Así, mientras que hace diez años, había unos 21 millones de casos en España, en 2016, la cifra se elevaba a los 24 millones, afectando así al 70% de la población.
Además de los problemas relacionados con la salud, la obesidad y el sobrepeso suponen un alto coste para las empresas, debido a la consecuencia final que suelen tener: la baja laboral y la consecuente sustitución del profesional por un periodo determinado. De hecho, el coste que supone cubrir un puesto de trabajo no solo es monetariamente elevado, sino que también implica una gran inversión de tiempo y recursos a la hora de localizar un perfil que se adapte a las necesidades de la empresa y que capaz de adaptarse rápido a la dinámica dentro de la misma.
Por ello, la promoción del deporte, junto con una alimentación adecuada, se ha convertido en dos factores claves para muchas organizaciones. A ello se suma los resultados que algunos estudios, como el llevado a cabo por el College of Health and Human Development, perteneciente a la Universidad de Pennsylvania, respecto a los beneficios que aporta la práctica deportiva. Según se desprende de la investigación, un empleado en buena forma física desarrolla capacidades para actuar de manera más entusiasta, lo cual mejora su estado de ánimo y la forma en la enfrenta las adversidades diarias que surgen en el trabajo, manteniendo así una mejor gestión de su estrés.
No obstante, uno de los mayores problemas que las empresas encuentran a la hora de incentivar la práctica deportiva, es la falta de tiempo que manifiestan tener los profesionales, especialmente en España donde la jornada intensiva de trabajo todavía es una asignatura pendiente, así como lo es posibilidad de acceder a una mayor oportunidad para conciliar vida laboral y personal y obtener una mayor flexibilidad horaria. Por ello, una de las primeras medidas que recomiendan poner en marcha los expertos de Up SPAIN, empresa experta en beneficios sociales para empresas, es la adaptación de la jornada de trabajo.