29/09/2015 · Nervios e ilusión se entremexzclan en el primer día de trabajo. No importa si somos seniors o juniors, cuando debutamos en una empresa por primera vez, la ilusión por haber sido los elegidos, se funde con los nervios ante lo desconocido, y la inquietud por ver si cumpliremos las expectativas. Para que nuestro primer día se resuelva con éxito, la red Universia aporta una serie de recomendaciones para todo tipo de profesionales que empiezan una nueva etapa laboral.
No importa qué función desarrolles, ni de qué sector se trate: el primer día de trabajo es un día que recordarás toda la vida. Si al principio lo pasas mal, no te preocupes: con los años, ¡te reirás de ello!
Se trata de una jornada en la que tendrás que asimilar mucha información que te resultará muy importante para desarrollarte en tu ámbito laboral. Universia recomienda prestar especial atención ante:
Otros "must" a tener en cuenta si se trata de tu primera experiencia profesional:
Escribe lo que creas que puedas olvidar, desde el horario de la cafetería hasta el código de seguridad de la puerta de acceso. Una vez escrito, no tendrás que preocuparte por recordarlo y podrás centrar tu atención en otros asuntos.
Cuando te presenten a una persona, repite su nombre: "Hola, Gema. ¿ Cómo estás?" No temas que parezca excesivamente estudiado, no es así. De hecho, tu interlocutor es consciente de que tienes que aprender muchos nombres y nuevos y se sentirá halagado al ver que intentas memorizar el suyo.
Seguro que has conocido a personas que dan apretones de mano flojos y que, en lugar de hablar, susurran y te dan ganas de dormir. Intenta no comportarte así, muéstrate como una persona positiva y vital, dispuesta a sacar adelante sus proyectos.
Habla con seguridad sin esperar siempre a que te autoricen a ello; nada te impide ser el primero en decir "Hola". Muestra interés por lo que dices pero también por lo que explican los demás. Muévete y habla a buen ritmo (pero sin exagerar)
Cuando te incorpores a un nuevo puesto, procura hablar poco y escuchar mucho. En las primeras reuniones, no digas nada hasta que estés seguro de aportar algo interesante. Cuando llegues a ese punto, habla pero evita a toda costa utilizar un tono presuntuoso.
La creatividad es muy valorada y da pie a que cuenten contigo para próximas reuniones. Ese comentario servirá para que los demás valoren tu talento de modo que te conviene esperar hasta tener uno que merezca realmente la pena hacer. Después de eso, los demás pensarán que eres una persona de pocas palabras que sólo habla cuando tiene algo que decir........ y te escucharán con gran atención.
Al acabar el día haz un repaso de todo lo sucedido para comprobar que no has dejado nada importante: