puedes acceder desde aquí, se presenta un extenso y completo reportaje que aborda los retos y claves para asegurar una buena Experiencia de Empleado. Dentro de este proceso, en el que la meta es garantizar que el trabajador se sienta a gusto en la compañía, existen una serie de consideraciones a tener en cuenta para diseñar la mejor experiencia posible." />
14/05/2020 · En el último número de la revista digital de Talent Street, a la cual puedes acceder desde aquí, se presenta un extenso y completo reportaje que aborda los retos y claves para asegurar una buena Experiencia de Empleado. Dentro de este proceso, en el que la meta es garantizar que el trabajador se sienta a gusto en la compañía, existen una serie de consideraciones a tener en cuenta para diseñar la mejor experiencia posible.
Tal y como detalla la Asociación para el Desarrollo de la Experiencia de Cliente (DEC), los 5 ingredientes que debe tener una buena EX son los siguientes:
Estamos hablando de personas y, aunque estemos queriendo gestionar una faceta concreta, la de empleados, debemos tener una aproximación holística sobre qué otros ámbitos de su vida pueden influir en su conducta.
Aunque el término Experiencia del Empleado hace referencia expresa a los empleados, debemos considerar cualquier tipo de relación profesional con la organización, sin importar el régimen contractual o el tipo de vínculo profesional.
Lo importante es lo que generamos, no lo que hacemos como compañía. En este sentido, las políticas, beneficios, actividades de comunicación, etc. no son más que un medio que debemos articular para lograr una experiencia, no solo positiva, sino también asociada a determinados atributos de marca.
Debemos considerar las emociones y el impacto que éstas tienen sobre el recuerdo ya que, sobre la memoria de los momentos más importantes de la relación, los empleados pueden llegan a tomar decisiones que afecten a las organizaciones.
La experiencia se inicia mucho antes de que exista un contacto formal con la organización y perdura incluso después de la finalización formal de la relación.