22/01/2019 · En un momento en el que el 67% de los líderes empresariales declara haber tenido dificultades para cubrir sus vacantes este 2018, según un reciente estudio llevado a cabo por ManpowerGroup, y en el que las predicciones publicadas por entidades como Randstad, anticipan que la mayoría (el 65%) de los miembros de la llamada Generación Z trabajarán en puestos de trabajo que aún no existen, la formación en disciplinas punteras, digitales, tecnológicas y técnicas se ha vuelto clave para unas empresas que, además de garantizar la capacitación de sus profesionales y la revalidación de sus conocimientos y habilidades, deberán reforzar sus políticas de atracción de talento y las acciones que permiten fidelizar a su fuerza de trabajo más competente.
El bienestar laboral ya es un elemento vital para la retención del talento en las empresas. Esta es la línea que siguen muchos expertos en recursos humanos a la hora de definir algunas de las tendencias que marcarán la gestión del capital humano en los próximos años, a razón de un mayor desarrollo tecnológico, una brecha de talento cada vez más grande y un recrudecimiento de la competencia (o “guerra”) que existe por atraer y retener a los mejores profesionales, descritos así por la falta de sus perfiles en el mercado de trabajo y debido a sus altos conocimientos y especialidades, muchas de ellas ligadas a las nuevas tecnologías -como la Inteligencia Artificial, IoT o el Big Data, entre otras- que, a día de hoy, ya están marcando la senda a seguir en procesos claves como el reclutamiento o el desarrollo profesional.
Urge, por tanto, que las organizaciones, a través de sus áreas de recursos humanos, garanticen un entorno de trabajo adecuado a las necesidades de unos profesionales que, además, serán claves para ayudar a impulsar las transformaciones que deben hacer frente, no solo en el plano digital, sino también desde el ámbito de la cultura que desarrollan las empresas, la cual debe dirigirse a la obtención de una mayor flexibilidad y agilidad laboral, un mayor equilibrio entre el tiempo de trabajo y el tiempo para el ocio y la familia, una incremento de la diversidad en la fuerza de trabajo y una mayor apertura hacia la innovación y la creatividad en la forma en la que se ejecutan los proyectos.
Explican los expertos del área responsable de la gestión del capital humano que al cumplir con estas condiciones, se está impulsando no solo la fidelidad de los trabajadores, sino su compromiso con la misión de la empresa y con los líderes, así como su conversión a una figura cada vez más vital en un mundo hiperconectado en el que las opiniones externas dictan la reputación empresarial: los embajadores de marca.
No obstante, para lograrlo, Up SPAIN, empresa especializada en la gestión de beneficios sociales para empleados, han definido los cuatro pasos que permitirá a las compañías mantener en la organización a ese talento digital que ya ha comenzado a incorporarse a las empresas. Un talento, que formado en estas nuevas competencias, antes incluso de haber dado sus primeros pasos en los colegios, institutos y universidades, muestran unos intereses algo dispares a los de otras generaciones más mayores y que van más allá de un salario.