29/01/2018 · La aplicación de inteligencia artificial en los departamentos de recursos humanos podría ser una realidad habitual en muy pocos años. El desarrollo de esta tecnología está comenzando a coger fuerza y ya son varios los ejemplos que se encuentran en España de cómo los softwares avanzados pueden medir e, incluso, identificar actitudes y emociones concretas en los candidatos.
Las empresas necesitan talento. Un talento con conocimientos técnicos muy concretos, pero también, cada vez más, con unas habilidades blandas que hasta ahora sólo los humanos (en este caso, los reclutadores) podían identificar y analizar en las entrevistas cara a cara.
En este sentido, se ha producido un salto desde las predicciones que apuntaban que las empresas realizarían –gracias al desarrollo tecnológico- las entrevistas de forma online a las que, ahora, apuntan que serán las máquinas las encargadas de llevarlas a cabo.
Los ejemplos, como decíamos, de cómo esta nueva tecnología se está implementando en las empresas son varios. Tal y como revela la directora del máster universitario de Dirección y Gestión de Recursos Humanos de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), Pilar Ficapal, algunos de esos ejemplos se encuentran en empresas como la cadena hotelera IHG que, en colaboración con la compañía británica Cognisess, está experimentando con una máquina -que emplea deep learning- capaz de señalar cuáles son las características más deseables de los candidatos, a partir del patrón que comparten los jóvenes empleados con más talento de IHG en cuanto a su personalidad.
Otras como Unilever, ya ha traído la inteligencia artificial a sus procesos de reclutamiento en España y anunciaba, hace menos de un año, la introducción de un sistema digital donde los candidatos completan una serie de juegos online y un software avanzado elabora un perfil, teniendo en cuenta valores como la empatía o su capacidad analítica.
Tras ello, los aspirantes deben grabarse en vídeo, respondiendo a una serie de preguntas, que también es analizado por inteligencia artificial. No es hasta el final de proceso, cuando los últimos seleccionados interactúan con personas.
Sin embargo, la experta de la UOC matiza que se trata de una revolución “todavía muy incipiente y limitada a las grandes compañías”, por lo que aún podría tardar varios años en verse con normalidad en las pequeñas y medianas empresas. De hecho, según un estudio terminado el año pasado, a partir de los datos de cerca de 250 empresas españolas, sólo un 23% reconocen haber trabajado en la digitalización de sus departamentos de recursos humanos.
Otro informe publicado en 2017, que analiza los datos de más de 300 compañías de España y América Latina, revela que –de media- las empresas analizadas sólo destinan un 1,5% de su presupuesto para tecnología a soluciones para estas áreas. No obstante, su aplicación está dando pasos agigantados en cuanto a que, según señala Ficapal, las actividades que pueden ser automatizadas ya no sólo “afecta el trabajo menos complejo”, sino también “las tareas de conocimiento más sofisticadas”
Asimismo, apunta a que se está explorando hasta qué punto la inteligencia artificial puede filtrar adecuada y rápidamente miles de currículums, o sustituir en las entrevistas preliminares a los profesionales que seleccionan candidatos, para evitar los sesgos humanos.
Precisamente, la empresa HireVue analiza desde las fluctuaciones de la temperatura de la cara hasta las palabras utilizadas por los candidatos que graban vídeos para entrevistas de trabajo. El objetivo: valorar qué dicen y cómo lo dicen y elegir los mejores para cada empresa tratando de evitar sesgos.
Pero la digitalización de los departamentos de recursos humanos va más allá de la selección de personal. “La inteligencia artificial también se va incorporando en otras funciones propias de la gestión de personas, como la negociación automática (hagglebots), los robots conversacionales para mejorar la comunicación, la organización y la formación (chatbot) o los asistentes digitales para resolver cuestiones relacionadas con la administración”, apunta Pilar Ficapal.
En definitiva, la experta asegura que el uso de las tecnologías de la información y la comunicación en los departamentos de recursos humanos puede “favorecer el acceso, la difusión, el uso y la compartición del conocimiento para desarrollar y enriquecer todos los miembros”.